¿por qué orgánico?

En Cottonpom elegimos como materia prima el algodón orgánico certificado que se cultiva utilizando semillas naturales de organismos no modificados genéticamente, beneficiando a la tierra cultivada porque mantiene el ecosistema y su equilibrio natural tanto bajo el suelo como en la superficie.

El algodón orgánico es cultivado en campos fértiles libres de pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos sintéticos. Para evitar estos componentes se trabaja mediante la rotación de cultivos, de modo que no se contaminan los acuíferos, porque no se filtra a la napas sustancias químicas nocivas. La fauna y flora que rodea a estos cultivos tampoco se ve afectada. Es importante también destacar que los agricultores reciben salarios más altos al evitar los costos de los productos químicos.

En la transformación de los copos de puro algodón a la tela, la fábrica textil debe cumplir los mismos estándares de calidad que se realizan en las granjas orgánicas.

Nuestros productos están realizados con tela de algodón 100% orgánico certificado, sin teñir y sin blanquear, que cuenta con la certificación Global Organic Textile Standard (GOTS).

Nuestras prendas son óptimas para la delicada piel de tu bebé, quien sentirá la calidad en cada fibra. ¿sabías que durante las primeras semanas el PH de la piel del bebé suele ser superior al PH ácido normal? esta cualidad hace que su piel tenga una baja resistencia frente a las infecciones, irritaciones cutáneas y dermatitis.
Gracias a la calidad y pureza de nuestras prendas hipoalergénicas, la piel del bebé se mantendrá suave y segura.

Para dar vida a nuestras prendas las ilustramos con estampas en serigrafia con tintas al agua, de bajo impacto ambiental, libres de PVC, de ftalatos y de metales pesados como el plomo, cadmio y cromo. Además, su formulación permite que se emulsione con el agua, favoreciendo su limpieza y biodegradabilidad al no requerir el uso de solventes derivados de hidrocarburos.

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En cambio la producción regular de algodón impone costos perjudiciales que dañan el equilibrio de nuestro ecosistema. El 91% de algodón no orgánico utiliza semillas de organismos genéticamente modificados, que son plantas alteradas con ADN para hacerlas resistentes al uso de pesticidas e insecticidas. Además en la fabricación del hilado de algodón convencional se utilizan blanqueadores y tintes dañinos como el cloro, peróxido de hidrógeno, dixina, formaldehído; además de metales pesados como el cromo, cobre y zinc.  Estas sustancias son altamente contaminantes del medio ambiente, perjudiciales para la salud de las comunidades y agricultores y que nos perjudican indirectamente debido a que en las prendas quedan residuos de estas sustancias que la piel puede absorber.